El pasado 4 de abril el sindicato de estudiantes de la Universidad de Derecho de Atenas y varios activistas organizaron una acción para denunciar las recientes detenciones masivas contra inmigrantes en el centro de Atenas.

Todo empezó cuando desde el Ministerio de Protección Ciudadana – viva los eufemismos – se anunció una macro operación policial para “limpiar” (textual) Grecia de sus problemas. ¿Cuáles? La inmigración.

Con ganas de cambiar la agenda política y hacer que los medios centrasen sus cámaras y sus esfuerzos en otra cosa que no fuera la crisis económica, le echaron la culpa a los inmigrantes. Así empezaron detenciones masivas al más estilo Hollywood para mostrar a sus ciudadanos como el gobierno vela por su seguridad.  Durante más de dos semanas en todos los programas, radios y medios escritos las “breaking news” cambiaron radicalmente y de pronto el problema principal de país eran los inmigrantes. Que según ellos, más concretamente desde el Ministerio de Sanidad, son una bomba para la salud pública.

En resumen, un todo vale a costa de alejar el monstruo de la crisis de las cabezas de los votantes, para que tengan claro que el próximo 6 de mayo tienen que votar a los que limpian la ciudad. Y digo yo, podrían empezar a limpiar en el Parlamento también, que allí hay mucha mierda.

La situación que se creó en el centro de Atenas, donde policías con perros iban a la caza de los “forasteros”, hizo que muchos inmigrantes buscaran refugio en la universidad. Y aquí es donde entra el tema del asilo. Desde hace unos 30 años, a la policía se le niega la posibilidad de entrar en edificios y residencias universitarios, a excepción de casos de violación, homicidio u otros delitos graves. Por ese motivo muchos inmigrantes buscaron refugio en la universidad, y por ese motivo el Consejo rector decidió cerrarla, para evitar que entraran los “no deseados”.

Mientras las charlas iban transcurriendo con normalidad unos estudiantes decidieron romper las cadenas de la puerta y entrar al recinto. Acto seguido el rector llamó a la policía y un grupo de antidisturbios vino de inmediato para proteger la puerta. También les cortaron la electricidad para que no pudieran seguir con los actos programadaos, pero se las apañaron con un altavoz y un concierto a capela.

En tiempos como los que vivimos ahora es de agradecer ver cómo aquí la palabra solidaridad todavía significa alguna cosa. A ver si no la destruyen por completo.

En la pancarta se puede leer:

Μας φοβίζουν με την “εγκληματικότητα των ξένων” γιατί μας θέλουν κλεισμένους  στα σπíτια μας

Nos asustan con la “criminalización de los extranjeros” porque quieren que nos encerremos en nuestras casas.